19 octubre 2008

Estoy cabreada

Mi casa parece tener un proceso autónomo de desorden progresivo. No sé qué coño hago, pero me doy el tute de poner fuera de la vista cualquier objeto que moleste, estorbe o desentone, y en un plazo máximo de dos semanas el caos se ha vuelto a hacer fuerte. No entiendo mi propia tendencia (debe de ser mía, puesto que no convivo) a dejar abiertas las puertas de los armarios, los pantalones tirados en la cama de la habitación que no uso, las gotas negras de jamás sabré qué sustancias en el suelo de la cocina. Necesito una esposa. Ah, no, que no están para eso. Carajo. Apenas veo la calle a través de las ventanas.

No entiendo por qué hay blogs que tienen la letra tan poco contrastada con el color de fondo y el tamaño minúsculamente diminuto. Yo no veo bien, uso gafas, vale, pero tampoco estoy cegata y con las gafas creo que mi visión es normal (no estoy segura, no sé exactamente qué es ver "normal", sé que me dejan conducir, por ejemplo). Pero entro en algunos sitios que me obligan a acercarme a treinta centímetros de la pantalla si quiero leer algo, cosa que, dicho sea de paso, no siempre merece la pena. (Si a alguien le parece que la letra de este blog es pequeña o no se ve bien es el momento de decirlo.)

Tampoco entiendo esa moda nueva del facebook. Es que me parece fatal. Te llegan invitaciones de las personas y lugares más peregrinos (la prima que no usa nunca internet, el colega que conociste hace 7 años en un foro literario y con el que llevas 3 sin hablar ni por el messenger). Invitaciones a "ver" sus fotos, no sin antes pasar por el laborioso, engorroso y sobre todo indeseado proceso de darte tú de alta y crear tu propio facebook. A ver. Yo no quiero tener uno de esos. No quiero porque para comunicarme con la pequeña parte del mundo que quiere saber algo de mí ya tengo mi blog y mi cuenta de flickr para mis fotos, no quiero porque no tengo el menor interés en conocer el grupo social de cada una de las personas que componen mi grupo social (si es que a mis cuatro queridos gatos se les puede llamar grupo social). No quiero porque me parece una mierda que te obliguen a dar tus datos para ver páginas que deberían ser de libre acceso, y porque (según he oído), este tipo de grupos (evolución de la evolución de foros, blogs y myspaces), son el mayor atentado a la intimidad que se ha llevado a cabo en internet desde el principio de los tiempos. Entre otras cosas. Qué coñazo dan.

He estado buscando durante toda la mañaña algún sitio donde me vendan un dvd original (me daba igual hasta que fuera de segunda mano) de una película que al parecer está descatalogada. Después de dar vueltas por google (y creo que cada vez soy más torpe haciendo búsquedas, pero supongo que esa es otra guerra), termino buscando el torrent. Dice el programa de p2p que la tendré en una hora. Joder, yo quiero ser legal y no me dejan. Si aunque solo sea por el tiempo que tardaría en llegarme no me compensa. Ahora otra cosa será que los subtítulos estén sincronizados. Si no lo están, cosa de lo más probable teniendo en cuenta que película y subs son cada uno de su padre y de su madre, tendré otro motivo para rebotarme con el mundo.

¿Será por ser domingo? ¿Tal vez necesito salir a que me dé un poco el sol aprovechando que hoy, día 19 de octubre, debe haber algo así como 27 grados en la calle?

Es que no tengo ganas. Coño.

8 comentarios:

Gata Vagabunda dijo...

Hay un cierto grado de desorden que es incluso saludable. Si poniéndote en marcha cada 15 días más o menos lo solucionas, tranquila: eres normal. Recuerdo la casa de mi tía abuela Q. Allí todo relucía y nunca había un sólo objeto fuera de su lugar. La verdad es que aunque no pudiese peinarme en el suelo del salón tu casa estaba mil veces más viva.

Aún así, no quiero robarte tu cabreo. Lo del dvd no veas cómo lo entiendo...

fanshawe dijo...

Insisto: cuando yo tecleo tú lo oyes :*

NoSurrender dijo...

Ya, lo que pasa es que lo que Facebook quiere es ganar dinero con el aumento de sus visitantes (más publicidad cobrada en proporción al aumento de los miembros sociales). Así que quiere engancharte a su red social, claro. Es un negocio.

Bueno, k, que mi estúpido Facebook también queda a tu disposición, si me quieres buscar en la dirección de Hotmail del lagarto :P

Algún día sabré cómo funciona eso de Torrent y dejaré de arruinarme comprando películas legales. Ay.

Salud!

Lula Fortune dijo...

Besos y abrazos.

Jafatron dijo...

Vaya domingo...

Internet nos ha vuelto muy comodones. Yo creo que no volveré a la legalidad mientras no se me presente la opción equivalente al torrent y similares: yo pagaría por descargar cuando a mí me apetezca una peli o capítulos de dexter (de buena calidad, por supuesto).

Con tu desorden me siento tremendamente identificado, pero solo cada quince días ;-)

El facebook es una plaga. Sí, yo tengo perfil creado, entré por curiosidad y ahí estoy todavía. Me parece muy intrusivo, no me convence.

Aprovecha los domingos de sol, pronto escasearán.

K dijo...

Gracias, Gata. Leyéndote me sentí mejor. Y no sé, pero no creo que nunca vaya a poder uno peinarse en el suelo de mi salón. Va con el pack, no hay que hacerle.

Fanshawe, eso parece! :)

Lagarto, aportas ese toque economista que explica las cosas pero no consuela de las consecuencias. Fatal me parece! Aunque efectivo para conseguir lo que quieren, claro. Todo el muno entra como corderos. Por qué las empresas hacen que nos sintamos así? Porque nos ven así, claro (y no hacemos más que demostrarles que tienen razón). Lo del torrent ya te lo explico yo un día de estos. Es facilísimo :)

Lula, lo mismo para ti. Qué sol eres.

No es cuestión de comodidad, jafatron, en mi caso aquel día fue cuestión de pura imposibilidad de hacer otra cosa. Pero es cierto, a mí tampoco me importaría pagar por descargar cosas de buena calidad, la verdad. Se ve que ahí las empresas no ven negocio (debe ser mucho más rentable que entremos en facebook, que se ofrece como gratis y somos nosotros quienes aportamos los contenidos, supongo...)

Bueno, que sepáis todos que ya se me ha pasado :P

Anónimo dijo...

Más vale tarde que nunca. A mí tampoco me molan nada los facebook, sobre todo porque no puedes acceder sin darte de alta, anda ya pues entonces no te ajunto.
Me gusta ver tu blog de vez en cuando si tengo tiempo. Me gusta que publiques estas cosas de domingo por la tarde, entiendo por qué cuando cojo el teléfono para llamarte suena... y eres tú :)

Anónimo dijo...

Creo que fui yo el pesado del facebook. (Aquí correspondería una cara de "ops!", como la del que sin querer se golpea contra un mueble en una habitación en la que duerme alguien a quien no quieres despertar).

Lamento haber contribuído a tu momentáneo cabreo y deseo que sigas bien. Mi msn sigue a tu disposición, si lo deseas, como siempre ha estado.

O lo mismo estoy metiendo la patuela y no tengo que ver en el asunto. ¿Me quedaré con la duda? En tu mano queda. :-)

Un saludo, en todo caso.