16 marzo 2010

Oportunidades

No quiero ponerme filosófica ni trascendental. Es decir, iba a empezar diciendo algo grandilocuente como "A veces la vida". Y no quiero. Aunque a veces, la vida.

El caso es que hay oportunidades, ¿no? Caminos que se abren (oh, oh) ante ti. Tienes dos opciones (siempre), que son sí o no. Seguir el camino nuevo o desecharlo. Pero hay que ser consciente de algo: todos los caminos que no eliges se van directamente a la cuenta del debe, y de ahí al pozo de las cosas perdidas sin remisión. No hay más ocasiones. Solo quedan el "debería haberlo hecho" o el "qué habría pasado" ahí detrás, volviendo periódicamente a soltarte una colleja.

A mí suelen impedirme tomar esos caminos alternativos o bien motivos poéticos, como el miedo, o bien prosaicos, como el dinero. O ambos de forma conjunta. De repente, decido que "no me apetece tanto", que "es que mira todas las otras cosas que tengo que hacer". Y me quedo observando cómo el plan se diluye en el aire frente a mis ojos, las manos a los costados, y luchando (internamente, pero sin reconocerlo) contra la desolación de no haberme atrevido. Otra vez. Después me siento tan mal, miro atrás y me hago todas esas preguntas. Sobre todo si gané algo en la renuncia. La respuesta suele ser no. El dinero me lo gasto en otra cosa imbécil. El miedo sigue ahí.

No quiero eso para mi vida. Ni me gustan los cobardes ni quiero ser una de ellos. Tengo un proyecto nítidamente dibujado en el aire ante mis ojos. Tengo que tomarlo o dejarlo. No tengo dinero. Tengo miedo.

Lo tomo.

4 comentarios:

jafatron dijo...

Do it.

NoSurrender dijo...

Bueno, pero aparte del "debería haberlo hecho" o el "qué habría pasado", también queda siempre el no menos literario “preferiría no hacerlo”. Somos lo que hacemos, pero también somos lo que no escogemos. Todo nos influye, todo pesa. Nunca hay datos suficientes para valorar, siquiera para “conocer” lo que se nos presenta. Todo son saltos al vacío, así que sólo queda la ilusión con que se salta.

Sea lo que sea, espero que sea ilusionante.

Tengo que hablarte de un libro que he comprado en un arrebato consumista en el Corte Inglés, "Perdidos y la filosofía", de Simone Regazzoni.

k dijo...

Jafa: I will! :)

Lagarto, claro que es ilusionante. ¿Qué sentido tendría si no? No está este texto concebido para el "preferería no hacerlo" de nuestro irritante Bartleby.

¡Puede ser interesante ese libro! Lo vi el otro día en la lista de éxitos de Página 2. Y mientras, Cuatro ha cambiado el día de emisión de la serie del martes al domingo porque "no está dando los resultados esperados". ¿Cómo es posible? Tanto poder tienen las descargas por internet? No puedo creerlo. Bueno, ya me dirás más :)

Cosme dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.