09 febrero 2011

Hombres

Se crea una polémica cuando confieso, vagamente avergonzada, que me gusta Cristiano Ronaldo.



Digo vagamente porque en realidad un gusto tan primario no es algo que deba ni pueda avergonzarte. Pero digo avergonzada porque sé que mis amigos son personas cultas, inteligentes, claramente posicionadas en sus preferencias y en los gustos que los definen, la mayoría antifútbol y en cualquier caso antimadridistas, y que van a dedicarse sistemáticamente a explicarme por qué opinan que Cristiano Ronaldo es la persona más despreciable que ha pisado no ya un campo de fútbol, sino el planeta Tierra en su larga historia. Como si me hiciera falta o me interesara en lo más mínimo. Los hombres dicen sentirse decepcionados y las mujeres me miran horrorizadas.

Aparte de que lo primero me parece envidia y lo segundo mentira cochina (y gorda), no voy a entrar en que me parece injustísimo criticar a un deportista por su carácter o juzgar a una persona por su aspecto físico (si es injusto criticar a un feo, ¿por qué es lícito criticar al dueño de un cuerpo perfecto?)

Pero sí voy a hacer unas cuantas reflexiones profundas respecto a los hombres que me gustan. Simplemente porque no tengo nada mejor de qué hablar últimamente. Y también por motivos que no vienen al caso.

Todos conocéis mi declarada debilidad por un hombre tan atractivo como Clive Owen. A este casi ningún hombre o mujer me lo discuten.

Es un poco como Hugh Jackman, que parece que no está uno en su sano juicio si no reconoce su aplastante superioridad física sobre el resto de seres humanos de su sexo. Qué casualidad que, a diferencia de Cristiano, este señor tenga una imagen pública de bellísima persona, amantísimo padre y esposo (de una señora no tan agraciada como él, el sueño de cualquier cenicienta) y además persona humilde y con sentido del humor. Así cualquiera.

Cualquiera que me conozca bien, sin embargo, sabe que yo soy una persona cabal y que, exceptuando algunos casos incontestables más, como Paul Newman, soy muy poco dada a dejarme llevar por el simple atractivo físico a la hora de determinar mi atracción por un hombre.

En general, no me considero una chica de las que se sienten atraídas por un guapo Dan o un atractivo Joe, ni mucho menos un Romeo de dulces palabras. Soy de esas extrañas mujeres (personas) que prefieren una buena conversación y unas risas frente a una cerveza, y desde luego se excitan mucho más (y más a menudo, y durante más tiempo) ante un cráneo previlegiado que ante una mata de pelo sobre el mismo.

Pero claro, luego ve una en una revista cosas como esta:



(Patrick Petitjean, modelo)

Y no puede evitar parpadear un par de veces con la garganta seca.

El lugar era la peluquería y la revista era Esquire (con todo y digan lo que digan, una revista para mujeres). Y con una foto de ese hombre en la página derecha tardé un buen rato en ver a un eclipsado Clive Owen anunciando Bulgari en la izquierda. Tal vez sea porque últimamente estoy mucho de ese estilismo de "hace tres años que vivo en el bosque sin hablar con nadie" y a Clive me lo tiene Bulgari demasiado afeitado, encremado y repeinado. Para lo que es él. Un hombre.

(Página derecha:)



(Página izquierda:)



O tal vez, simplemente, porque nadie es de piedra. Y las cosas de papel siempre han sido mucho más perfectas que las de verdad.

11 comentarios:

Carmela dijo...

Hola K.Lo primero de todo que me alegro de leerte, que ya te echaba de menos.
Pues mira no te voy yo a discutir la presencia de Cristiano, porque el blanco es blanco y el negro es negro. El muchacho está mÜ güeno. Y el resto de tus admirados no desmerecen. Los míos son otros (bueno coincido con Newman), pero no le haría ascos a estos.Pero es que hay muchos y cada una elige.
Y con respecto a Ptitjean, es que el muchacho está para quirae el hipo, y cierto que frente a tan reipenado y afeitado Owen, unpoco de salveje no viene nada mal.
Moraleja, haymuchos hombres güenos.
Lo mejor que has venido a contárnoslo.
Un besote

jafatron dijo...

No K, no voy a dejar de hablarte por escribir post como éste (si era éste al que te referías). Se demuestra que te funciona tan bien la cabeza como los sentidos, pero yo ya sabía que eras humana :)

Jota78 dijo...

El tal Patrick se parece un poco a Daniel Day Lewis, ¿no? Por otra parte, creo que si me lo cruzo una noche me cambio de acera. En sentido literal, no en el figurado.

Vi a Hugh Jackman en una obra de teatro que protagonizaba con Daniel Craig. Hacía que este último pareciera Frodo a su lado. Pero, como la perfección no existe (gracias a Dios), apunto que a Lobezno le clarea un poco el cartón. Es por decir algo.

Maeve dijo...

Coflaprimavera! ejem...
(Mira que cultisma que soy)

esperanza dijo...

Parece mentira que sea el mismo que éste.
No me gustan las barbas.
Ni Cristiano Ronaldo.

No sé lo que me gusta. Mentira.
Sí lo sé. Pero no me atrevo a decirlo ;)
Tú eres más valiente. Y (shit!) tú tienes buen gusto.

k dijo...

Hola, Carmela. Gracias por echarme de menos. Hay muchos, sí, y estos no son ni mucho menos todos. Faltan casi los más, o sin casi, y luego todos los demás :D

Jafa, ya me lo imaginaba, y sí, me refería a este post, y gracias también :)

Jota, no, no se parece nada, como se demuestra en la foto que pone esperanza más abajo. Es solo un chico guapo que tiene un trabajo muy lucrativo gracias a lo injusta que es la vida en sus repartos :P Yo creo que no me cambiaría de acera, no. Creo que no. En ningún sentido. También me gustan calvos. Y Daniel Craig.

Maeve, sí y no... para bien o para mal, este post lo podría haber escrito en cualquier época del año (y de mi vida). Pero estos días florecen las mimosas, no te lo voy a negar.

Esperanza, muy verdad, el joven Petitjean sin barba pierde mucho (para mi gusto). Supongo que la barba potencia la intensidad de su mirada, o algo así de poético, diga lo que diga Jota. Y la verdad, con respecto a gustos, he decidido que no me voy a avergonzar más. El día que puse a Cristiano en el facebook dije algo sobre que hay muchas formas de salir del armario, juas!

NoSurrender dijo...

A mí, el visigodo éste que nos has presentado, Patrick Petitjean, no tenía el gusto de conocerle. Pero me ha recordado mucho al nuevo héroe de mis hijos ahora que les ha dado por el rugby, Sébastien Chabal ( )

En cualquier caso, yo creo que un buen físico de hombre precisa de algunas cosas de las que carece Cristino Ronaldo, que no tiene curvas en el abdomen, algo que debería ser esencial para la estética, porque la curva es ¡arte! :P

NoSurrender dijo...

Anda, olvidé adjuntar la foto de Chabal!

http://www.rbs6nations.com/images/news/SebastienChabalPAPhotos.jpg

k dijo...

Ah, lagarto, de vez en cuando un buen visigodo...

Conocía al jugador de rugby francés, sí. Los jugadores de rugby tienen algo primaveral también, por ese aspecto macizo (en el sentido literal, no el figurado) y desde luego los prefiero a los ciclistas, por ejemplo. Aunque este que me traes es más bien demasiado troglodita para mi gusto. Como ves, contemplo todo. Luego descarto, si eso.

La curva es la blanda realidad. Yo también tengo de eso. No es el tema hoy, tal vez lo sea mañana. Este post va de sueños de papel (y html).

fanshawe dijo...

Joe, cómo mola el cabrito ese del guerrero vikingo, yo intenté parecerme a él una vez, hace años (cuando escribía en ese blog tan bonito que yo tenía) pero al final me acabé pareciendo a Albert Pla :-(

Me encanta el post, yo creo que un poco de berraquismo de vez en cuando es más que sano. De hecho si siguiese con aquel blog te estaría copiando este post...

k dijo...

... razón por la cual me da aún más pena que lo hayas dejado, carajo.

No sé a Albert Pla, pero a ti la barba te pinta. A lo mejor no tan larga como la del visigodo, pero sí. En fin, las opiniones son como los culos.